VALIENTE | | Ayuda Pastoral
“Más vale ser paciente que valiente; más vale vencerse uno mismo que conquistar ciudades” (Libro de los Proverbios, La Biblia) Josele pensaba que no era valiente. ¡Qué sé yo! Nadie sabe por qué consideraba eso. Tal vez de pequeño le habían dicho lo contrario. A lo mejor su aspecto no ayudaba mucho. O quizás una extraña mezcla sincrética de pensares y decires había logrado filtrarse por los anaqueles misteriosos de su mente. ¡Yo qué sé! Él pensaba que no era valiente. –“¡Qué coraje ni que ocho cuartos!”, se lo escuchaba decir cuando se le daba por hacer recuerdo de sus memorias. Y entonces hacía número, según su excluyente opinión personal, de sus cobardías y temores. Y como no tenía ausencia de temperamento acalorado, voceaba algunas frases como quien levanta el peso de las palabras: –“¡Mil veces me escapé! ¡Mil veces me callé! ¡De qué audacia me están hablando!” Y así transitó sus días finales, sumido en la frustración de no haber sido valiente. Así ...